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CUANDO DEJÓ DE IMPORTARME LLENARLO, SE LLENÓ

Durante todo agosto estuve intentando llenar un taller. Y cuando digo intentando, quiero decir intentándolo de verdad.

Pensaba qué podía publicar, cómo podía comunicarlo mejor, qué podía cambiar, qué podía hacer para que llegase a más gente. Miraba las inscripciones, volvía a pensar una estrategia, publicaba otra cosa… Y nada.

Había creado una meditación inmersiva con mi octava de cuencos de cuarzo que me hacía muchísima ilusión. Había preparado cada parte con muchísimo cariño. La visualización, los cuencos, el trabajo posterior… Yo sabía lo que quería que ocurriese allí. Pero la gente no se apuntaba.

Y empecé a pensar que era mejor no sacarlo. Que quizá no interesaba aunque  a mí me pareciese una herramienta muy muy útil. Hasta que ocurrió algo. Solté el control. No porque hubiese aprendido de repente una maravillosa lección espiritual sino porque entendí que ya había hecho todo lo que estaba en mi mano.

Y entonces pensé: ¿Pero por qué necesito llenarlo?

Yo había creado ese taller porque quería regalar a otras personas una experiencia que a mí me parecía preciosa. Quería que parasen, que durante un rato saliesen del ruido y pudiesen preguntarse cómo querían vivir este nuevo curso, quería que se fueran de allí un poquito más cerca de sí mismas.

Y entonces lo vi. Con  una persona bastaba. Si venía una persona y aquella experiencia le ayudaba, el taller ya tenía sentido.

Y dejé de buscar que se llenase, dejé de pensar en lo que aquel taller tenía que darme a mí y volví a pensar en lo que yo quería dar a través de él. Y entonces se llenó, en cuestión de dos días.

Me hizo muchísima gracia. Porque la vida tiene estas formas tan suyas de enseñarme las cosas que llevo años leyendo en los libros. Había pasado semanas intentando controlar el resultado de algo que, precisamente, había nacido de una parte muy profunda de mí.

Y creo que ahí entendí una diferencia enorme. Una cosa es vivir desde tu propósito y otra utilizar tu propósito para conseguir algo.

Incluso aquello que nace del alma puede terminar contaminándose de miedo.

¿Vendré gente? ¿Funcionará? ¿Gustará? ¿Estaré haciéndolo bien?

Sin darte cuenta, aquello que hacías porque te llenaba empieza a convertirse en otra cosa que tiene que demostrarte que eres suficiente. Y quizá por eso a veces necesitamos volver al principio: ¿Para qué estoy haciendo esto?

El sábado, mientras veía a todas aquellas personas tumbadas, con los ojos cerrados, mientras sonaban los cuencos y todo aquello que durante semanas había existido únicamente en mi cabeza estaba sucediendo delante de mí, pensé precisamente en eso. Esto era.

No llenar un taller. No conseguir un determinado número de personas. No demostrar que Pili con Alas funciona.

Esto. Crear algo que sale de mí y ponerlo al servicio de alguien.

Y creo que estoy empezando a comprender que confiar en la vida tiene mucho que ver con eso. Con hacer nuestra parte. Mover lo que tengamos que mover. Trabajar. Prepararnos. Llamar a las puertas. Intentarlo todas las veces que haga falta. Pero después soltar el resultado.

Porque soltar no significa sentarte en el sofá y esperar a que el universo haga tu trabajo. Soltar es hacer todo lo que depende de ti y dejar de exigirle a la vida que responda exactamente como tú habías decidido. Y eso cuesta muchísimo.  Al menos a mí. Pero quizá vivir en coherencia también sea esto.

Hacer aquello que sabes que tienes que hacer porque forma parte de quien eres, incluso cuando todavía no sabes qué resultado tendrá.

Dar porque tienes algo que dar.

Crear porque tienes algo que crear.

Ayudar porque tienes algo con lo que ayudar.

Y confiar.

El sábado el taller se llenó. Pero creo que la verdadera victoria había ocurrido un poquito antes. Cuando dejó de importarme llenarlo. Porque aquel día recordé para qué había empezado todo esto. Y volví a casa.

A mí.

Con amor y alas,

Pili con Alas

Martes con alas: tu recordatorio semanal de volver a ti.

P.D.- Os dejo un poquito de la esencia que vivimos. Si quieres participar en la siguiente no dudes en escribirme… Se viene una sorpresa muy grande.

https://www.instagram.com/reel/DdPVNSSRsZj/?stkn=d2VudjByZDByNmFu